MEDITACIÓN. Mi experiencia.

7 de septiembre del 2016

 

Ya hace unos años que practico meditación, justo cuando empecé a practicar yoga. Empecé a practicar movida por el impulso de aprender cosas sobre el Yoga.

Pensé que me iría bien hacer esta práctica, ya que no conseguía parar mi mente. Todo el día con pensamientos, pensamientos que no paraban de ir y venir, pensamientos de hechos o cosas pasadas y tambén de cosas que todavía no habían pasado.

Pensamientos sobre situaciones a las que, solucionadas o no, acababa enganchada.

No sabes por qué, pero no consigues parar de pensar e incluso de obsesionarte con cosas o hechos que, seguramente, no te aportan nada de bueno, ni te enriquecen como persona.

Con la meditación, hacemos limpieza de nuestra mente, de esos cajoncitos que tenemos en el subconsciente, donde se van archivando, vivencias, traumas, impresiones del pasado, carga genética, miedos, dudas…, para que libremente puedan aflorar estados de alegría, confianza, felicidad, creatividad, concentración…

Para mí, es un espacio íntimo, mi espacio íntimo e intocable, donde mi ser puede descansar y recuperarse. Un espacio para poder serenarme, donde respirar tranquilamente, donde prepararte para del día y sanarte para la noche.

Es como el primer vaso de agua que bebo por la mañana, que ayuda a ir despertando e hidratando mi cuerpo para activarlo suavemente, y como el último vaso de agua de la noche, antes de ir a dormir, para que mi cuerpo pueda acabar de hacer sus procesos y limpiar durante el sueño.

La meditación me da equilibrio para el día a día en mi vida. He aprendido que no me tengo que sentir mal porque afluyan pensamientos, al contrario, así está la oportunidad de poder hacer limpieza de estos y dejar sitio para otras cosas, más sutiles y para mi, más importantes, dejar espacio para mi «yo».

Con el tiempo de practica, te vas serenando, algo en tu interior hace un «click» y de manera instantánea reaccionas ante los problemas de la vida de una manera mucho más efectiva, te da la capacidad de, delante de cualquier situación, desdoblarte, hacer que puedas enfocar esa situación sin engancharte a ella, como el que es observador del hecho, para luego actuar con más perspectiva. No significa que pases del problema o situación, si no que eres capaz de reaccionar de manera efectiva ante ello, sin que esto te cause ningún tipo de estrés.

Las ideas afloran con mucha más facilidad, eres más creativo. La alegría florece de manera natural, estás mucho más descansado y por tanto más vital, con más ganas de hacer y de disfrutar de las cosas, de las vivencias.

Ahora soy capaz de vivir el presente con más plenitud, y eso también lo han notado quienes me rodean.

Encontrar un profesor o maestro que te pueda enseñar a meditar es de suma importancia (aunque no imprescindible). Existen diferentes formas de meditación, aquí te hablo de una de ellas, el Kriya Yoga.

6066571715_b26042d507_bQue es el Kriya Yoga o Interiorización?

El Kriya Yoga es el arte científico de la realización del Ser, de la perfecta unión con la Verdad.

El Kriya Yoga produce una transformación integral del individuo en los cinco planos de  existencia: físico, vital, mental, intelectual y espiritual. Todos pueden practicarlo y encontrar así paz y felicidad. (Fragmento de La llave maestra de Babaji para todos los males (Kriya)).

Kriya= Limpieza

Yoga= Unión

Kriya Yoga es la limpieza de aquellos obstáculos o tensiones que desequilibran e impiden la libre manifestación del potencial de energía e inteligencia de la persona. Forma parte de la antigua ciencia del Raja Yoga, y es mencionada por Patanjali en sus Yoga Sutras y por Sri Krishna en el Bhagavad Gita.

Se conocen varios maestros que vivieron estos conocimientos y los fueron transmitiendo a lo largo de sus vidas, hasta hacerlos llegar hasta nosostros aquí en Occidente. He tenido la suerte de encontrarme en el camino de uno de ellos, Swamini Danda, quién me inició en la práctica de este Kriya, de esta Interiorización que ha transformado mi vida.

Cuales son algunos de sus benenficios?

Al hacer Kriya Yoga o la Interiorización, las funciones vegetativas se aquietan, se calman. La respiración se hace más lenta y profunda; el corazón bombea más tranquilo; la sangre que siempre está en las zonas más activas (estomago en la digestión, músculos en la actividad física, …) se distribuye homogéneamente por el cuerpo; los músculos están relajados. Esta distensión mejora la respiración celular, la aportación de alimento, así como la salida de los productos tóxicos o residuos metabólicos. A medida que la mente se aserena y tranquiliza, todo el cuerpo recobra su equilibrio.

El Kriya yoga hace circular mentalmente nuestra enegía vital hacia arriba y abajo, alrededor de los seis centros  espinales, desbloqueándolos.

El Kriya yoga permite, de manera no racional pero muy real, conectar con el ambiente interno de la persona, consciente o subconsciente.

Eres capaz de quererte más, y con ello a los demás. Eres capaz de vivir las situaciones con más humildad y con ello sentirte más libre. Eres capaz de sentir la vida con más plenitud y con ello llenar más a los demás.

Om Shanti

Marga Martin

 

www.anandhiyoga.com

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