Sonríete

9 de febrero del 2016

 

No somos conscientes del poder que tiene una simple sonrisa, de lo que es capaz de cambiar en nuestra psique y cuerpo.

En mis clases insisto mucho, como lo hacían mis maestras conmigo, en que NOS SONRIAMOS, hacia adentro, no una sonrisa para los demás, para enseñar que estamos bien o demostrar algo, si no, para nosotros mismos.

Una simple sonrisa para nuestros adentros nos sosiega, nos hace estar por unos instantes en el momento presente, nos da cariño, sí, cariño hacia nosotros mismos, eso que mucho nos cuesta, siempre dados a los demás. Nos acaricia el corazón, nos acaricia el alma.

Una simple sonrisa nos ayuda destensar músculos, y con ellos articulaciones, órganos, la respiración poco a poco aminora, y con ello la sensación de calma y paz va apareciendo, para poder así disfrutar de lo que estás haciendo, o si más no, que sea más llevadera la tarea.

Te invito a que lo practiques, cuando identifiques un estado de tensión, de acumulo de estrés y cansancio, de pena, dispersión o te falte el aire… párate. Cierra por un momento los ojos, haz una inspiración profunda y seguidamente mira de destensar las facciones de tu rostro, frente lisa, ojos tranquilos, suaves, destensa la mandíbula por dentro, no es necesario abrir la boca. Vuelve a inspirar profundo y ¡SONRÍETE!, permítete unos minutos en este estado, deja que esa sonrisa suave, te acaricie el pensamiento, te acaricie el cuerpo, te acaricie tu espíritu. Cuando te parezca, abre los ojos e intenta mantener ese bienestar con lo que estabas realizando.

Y para cuando ya tengamos buena práctica en sonreírnos:

LA SONRISA

Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quien la da.
No dura mas que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado.
Anima a los mas deprimidos.
No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues son cosas que no tienen valor,
hasta el momento en que se da.
Y si alguna vez se tropieza con alguien que no sabe dar una sonrisa mas, sea generoso, dele la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no puede dársela a los demás.

MAHATMA GANDHI

Om Shanti.

Marga Martin