No dejes que perturben tu Paz.

10 de octubre del 2017

Estamos viviendo días muy intensos, demasiado intensos diría yo, a nivel político y social. Todos estamos muy sensibles por todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, todo, absolutamente todo lo que está ocurriendo nos está afectando de una manera brutal, a todos, desde los niños hasta los mayores, y especialmente a estos dos grupos de edad. Lo he podido vivir en carne propia y también lo percibo en las clases de yoga, nos cuesta respirar, centrarnos, al relajarnos algún movimiento involuntario da la señal de alarma.

No dejan de llegarnos imputs negativos por todos los canales de información de los que disponemos, desde la televisión hasta en la conversación de tu a tu, pasando por las redes sociales, grupos de chat, hasta la familia, el amigo más querido y cercano. Unos como medio informativo y otros como medio de desahogo. La cuestión es que, el clima de inseguridad emocional nos está perturbando y nos está pasando ya factura.

Pero nosotros, como dueños nuestros que somos, podemos hacer algo para parar estos ataques a nuestro ser, a nuestra salud, a nuestro bienestar, a nuestra PAZ. Nosotros podemos decidir qué queremos escuchar que sea necesario y qué no lo es. Qué clase de información nos hace daño y qué otra es necesaria para poder vivir con seguridad y entereza.

El principio del AHIMSA, la no violencia, primera cualidad a trabajar en los YAMAS de la escalera de Patañjali, nos recuerda, que con honestidad, debemos trabajar el no dañar a los demás, ni de forma activa, ni de palabra, pensamiento o acción, y esto, en primer lugar lo debemos aplicar hacia nosotros mismos.

Es violencia contra uno mismo, cuando no nos permitimos descansar lo suficiente, cuando dejamos que los demás nos roben nuestro tiempo, cuando dejamos (a veces pensando que por respeto debemos hacerlo) que alguien nos eche su basura emocional o su negatividad encima, viendo que ellos mismos no hacen nada para cambiar su situación. Es violencia contra uno mismo, cuando dejamos que las habladurías, las malas acciones de otros nos arrastren. Violencia contra nosotros mismos cuando no nos cuidamos, no comemos bien, cuando dejamos que nos invadan nuestro espacio vital…

Te insto a la práctica del AHIMSA, merecedor del mayor respeto ¡hacia ti mismo!, evita frecuentar círculos donde sabes que surgen conversaciones insanas, haz limpieza de chats y deja aquellos que te hagan sentir bien, aquellos que te hagan crecer. Lo mismo con las redes sociales, no permitas que te bombardeen con noticias y noticias negativas sobre los mismos temas. Igual con la televisión o radio. Tú tienes la llave para protegerte ante todo esto. No digo que te desconectes de todo, ni de todos (que por otro lado es necesario de tanto en tanto), pero sí que bajes el volumen de toda la radiación de negatividad e inseguridad que te llega, esto te va a permitir poder descansar mejor y poder mirar con más optimismo la vida y las vivencias futuras.

Busca un momento para poder hacer un reset durante el día.

¡Sí! ¡se puede!.

Un rinconcito en donde poder conectar con el silencio, una pausa, donde reencontrarte a ti mism@, donde recuperar un poco de tu PAZ.

meditacio1Si puedes, siéntate cómodamente, con tu espalda erguida, cierra tus ojos, destensa tu cara, que esté suave. Destensa tu mandíbula, abriéndola un poco. Lleva una de tus manos hacia el vientre y la otra hacia el pecho, mantenlas aquí y realiza dos respiraciones profundas y tranquilas, sintiendo el contacto de tus manos con tu cuerpo. Mantente unos instantes así.

Luego lleva la atención a tu respiración, muy atent@ a la sensación que percibes cuando el aire se filtra por tu nariz, justo a la entrada de tu nariz, a esa caricia suave del aire cuando entra y sale. Permítete unos minutos en este estado contigo mism@.

Permite así, que poco a poco se vayan calmando las aguas, que removidas perturban tu PAZ, y puedas volver a sentir, a ver, esa flor de loto que eres tú, con su gran serenidad y belleza.

Cuando creas que tienes suficiente, deshaz poco a poco realizando primero dos inspiraciones profundas, luego acaricia tu cara como si te la estuvieras lavando, suavemente. Por último abre tus ojos.

Te aseguro que con estos pequeños actos, y estos minutos para uno mism@, puedes restablecer tu armonía, tu PAZ, y con ello ayudar también a los que te rodean a mejorar y a mejorarse.

Deseo que restablezcas tu armonía y tu salud.

Om Shanti, Shanti, Shanti.

Marga Martin